Un DÍA como hoy hace ya 5 años, el presentador de entrevistas de un canal local llamado Lic. José Luis Solórzano entrevistó a mi jefe inmediato superior en su gustado programa que aparecía en horario nocturno todos los martes y jueves, el tema que ellos estaban discutiendo era "Las Iglesias Evangélicas y el impacto Social en El Salvador". En medio de la entrevista José Luis preguntó a su invitado que cuáles eran las pretensiones de realizar actividades Religiosas de gran envergadura en el territorio Nacional.
José Luis lleno de duda y a la vez de incidía, insistió en la pregunta, la replanteo y dijo “¿Qué pretenden con ello?”; mi jefe no tenía una respuesta clara al respecto y dijo que lo que pretendíamos era simplemente unir a Iglesia locales para glorificar el nombre de nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Con ello se cerraba un capítulo de la organización en la cual yo trabajo, uno de los mejores de toda la historia y trayectoria de 34 años en nuestro bello El Salvador.
Los mega eventos Evangélicos en nuestro País, se realizan ahora par expresar grandeza, gloria, poder, capacidad, autoridad, dominio territorial, presencia, visión, pero lamentablemente no de Jesús sino la de sus líderes o seudo representantes locales en este caso los Pastores; lo que hoy comparto lo hago con conocimiento de causa pues en El Salvador contamos con mas de 279 filiales e Iglesias en muchos lugares del mundo conocido. Desde USA hasta Australia estamos muy bien representados por hombres y mujeres de valor que aun predican al Señor.
Ver el Estadio Cuscatlán lleno de gente, los parqueos abarrotados de feligreses, compartir con muchos hombres de Dios y predicadores, con el entonces Presidente de la Republica, el actual Presidente como candidato y la oposición; todos cantando con blasón, es una experiencia única en la vida. El fenómeno inicio después de esto cuando la gente nos decía, el otro año vamos por más, el otro año que sean los dos Estadios y el Gimnasio Nacional Adolfo Pineda; fue allí donde la visón de fe cambió por completo.
Entendimos que lo que la Biblia nos enseña es verdad, "El ojo del hombre nunca se sacia"; la gran pregunta es ¿Dónde está Cristo? Si Él nació en un humilde pesebre, cómo es que los líderes de hoy llegamos en opulencia, si Él fue humilde y honesto, cómo es que los líderes de hoy no somos modestos, si Él es el Mesías esperado cómo es que nosotros al pueblo tenemos sobornado; si Él es manso, cómo puedo yo actuar como todo un salvaje megalómano, sensacionalista. La realidad es que somos un liderazgo populista.
Creemos en Dios, pero en realidad no le conocemos, decimos ser sus representantes pero caminamos como errantes, estamos faltos de misericordia y DÍA a DÍA sembramos un sin fin de discordia; si en esta narración encuentras cualquier parecido con tu pastor será mejor que corras a los brazos de Jesús tu único Salvador.