No soporto tu indiferencia, cuando llego a tu vida no encuentro lo prometido ni lo merecido, cada mañana ignoras mi presencia en tu misma esencia no te comportas como una persona comprometida con la causa del amor y actúas como si tus actitudes no causaran en mi dolor.
Tu poco o nulo interés con el pasar de los años se ha convertido en un estilo de vida perjudicial y tóxico, el no querer comunicar me impide en ti demostrar lo que vales para mí, una actitud indiferente es la que manejas para con toda la gente como si ellos no están conscientes que la molestia se nota entre tus dientes.
Jamás creí poder escribir y expresar estas palabras, pues lo menos que puedo esperar es que pronto nos des la espalda, ya que con tus actitudes estas perjudicando y afectando multitudes de aquellos que guardan aun su corazón en ataúdes, no permitiendo que el mensaje de amor cambie sus mundos de color.
Qué más te puedo ofrecer para que con tus actitudes nos dejes de ofender, entregué mi vida, entregué mi cuerpo y sobre todo entregué mi corazón sin esperar favor alguno sólo ser correspondido como lo dice la Biblia que en Cristo somos uno; creo que te cansaste, creo que te rendiste pero en la vida el camino de la soledad es el más triste.
La conclusión a la cual llegué, es que las amistades cambiaron tus prioridades, la solución a cada situación es un cambio verdadero de corazón, no basta con prometer sino con comprometer tus sueños con empeño para poder juntos ver la tierra que esperamos ver florecer, no esperes más para tomar la determinación de iniciar hoy el cambio de tu corazón.
Espero que estas palabras te hagan reflexionar y de actitud cambiar, ya que la indiferencia nos hace morir en vida y proyectar una verdadera mentira, no basta con vivir de apariencias es necesario marcar en este mundo la diferencia, retoma hoy el camino de la honestidad y la inteligencia siendo agradecido no importando mi impaciencia.
JESÚS