El verbo, palabra o predicado de la oración en general; EGO ¿un verbo? Mis maestros estarán diciendo qué le pasó a éste, pero en realidad los políticos y religiosos le hemos dado al EGO la función de verbo. Lo hacemos por el valor que le damos en nuestras prédicas o discursos, lo hacemos cuando hablamos más de nuestras capacidades que del mensaje en sí; todos hablan del ego de los artistas que es más grande que sus mismas obras, o del ego del reportero que parece su hermano gemelo, pero en realidad el EGO de muchos ya es un verbo en nuestro diario vivir.
La campaña política local está dando a conocer de qué estamos realmente hechos los hombres de hoy, estamos hechos de promesas y falsas ilusiones de perfección, independencia, profesionalismo, autocontrol; pero a pesar de esto somos esclavos de nuestro propio ego; es por ello que será necesario analizar el tamaño del ego del candidato o religioso para saber de qué esta hecho realmente.
Qué es lo que motiva tu vida o trabajo, será el ser conocido por muchos o realmente el servicio a los menos privilegiados; qué mueve tus pensamientos, qué te motiva a hacer deporte salud u orgullo propio; contar con quién estás peleando, a quién pretendes impresionar. Este fin de semana me encontré con un amigo gerente de programación de un canal local, tiene más de cincuenta y cinco años de edad y harta experiencia en el tema de medios de comunicación; estaba acompañado de su hijo y sus nietas que son tres. Su aspecto era el de un hombre normal, su ropa de marca pero no exuberante, sus lentes sin tinte de artista y su sonrisa muy segura de lo que conoce y de lo que hace. Esto me motiva a analizar como soy yo en las áreas mencionadas, me invita a reflexionar en mis actitudes y a conocer si mi EGO es un verbo en mi vida.
Si te gusta llamar la atención de todos con tus gritos, si te gusta vestir con ropa de artista por no decir ridícula, si le pones sirena de policía y luces de patrulla a tu auto acompañado de una alarma para que los carros se aparten de tu camino, si pagas cientos de dólares por zapatos de marca, o si te encanta vestir siempre ropa de marca y te humilla el comprar baratijas; entonces el EGO es un verbo en tu vida, cuidado pues cuando alguien no te hace reverencia crees que estas muriendo y pretendes retar la autoridad con palabras como ¿No sabes quién soy? Te recomiendo reencontrar tu personalidad con la ayuda de Dios, para ellos será necesario un nuevo nacimiento ya que el dicho nos dice "Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza".
Inicia hoy un nuevo camino, acepta que somos orgullosos y llenos de vanidad, luego invoca el nombre de Jesús quien correrá a tu rescate; y luego iniciaremos el camino sin tener al “EGO” como verbo sino como un simple recuerdo de dolor y humillación del cual no dependemos más.